EL PAÍS. MILAGROS PÉREZ OLIVA 24/01/2010/ Cuerpos mutilados, retorcidos, amontonados, colgados, atrapados, linchados... La catástrofe de Haití ha mostrado al mundo hasta dónde puede llegar el horror. Algunos lectores se han sentido incómodos ante tanta profusión de imágenes terribles y se han dirigido a la Defensora, bien para recriminarnos la publicación de alguna foto en concreto, bien para preguntar qué criterios se aplican en estos casos, pues no recuerdan que en la tragedia del 11-S, cuando un atentado terrorista derribó las Torres Gemelas de Nueva York, se publicaran en los medios imágenes de víctimas como las mostradas ahora de Haití. ¿Es que hay criterios distintos según el lugar donde se produzca la tragedia?, preguntan. La mayoría de los lectores que se han dirigido a la Defensora destacan y agradecen el gran esfuerzo realizado por el diario para dar una buena cobertura, tanto gráfica como escrita, y valoran la alta calidad de las imágenes obtenidas. Pero discuten la oportunidad de publicar ciertas fotografías en las que consideran que las víctimas aparecen en condiciones indignas.
-