La información proviene de Puerto Príncipe y es del corresponsal de la agencia Associated Press (AP), Ukmini Callimachi: “Semanas después de que un niño fue hallado en un depósito de basura, su padre apareció. El bebé se movió en su cuna, sonrió y alzó los brazos, pero su padre ni lo tocó y el bebé comenzó a llorar y patalear. El hombre partió poco después y no se le volvió a ver, según un informe escrito por un trabajador social en el Hospital Saint Catherine en el barrio miserable de Cite Soleil, donde fue llevado el niño”.
La crónica hace un recuento de los estragos causados por el brutal terremoto en Haití, el 12 de enero, que dejó en el desamparo al menos a 1.3 millones de los 9 millones de haitianos, en su gran mayoría pobres, cuyas condiciones de supervivencia son ahora aún más paupérrimas.
“Varadas en tiendas de campaña con una ayuda que se está agotando —prosigue AP—, las familias están abandonando a sus hijos con la esperanza de que las organizaciones de socorro les puedan ofrecer una vida mejor, dicen trabajadores de las agencias de ayuda.”