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sábado, 15 de mayo de 2010

El drama de Haití y la gran prensa

Por Héctor Miranda
Puerto Príncipe, 14 may (PL) La presencia de Haití en la gran prensa cede cada vez más espacio y el país caribeño solo aparece en los medios como relleno porque el protagonismo se lo llevan otros.

En las últimas horas, el actor estadounidense Sean Penn recibió un castigo de 300 horas de trabajo comunitario, y, como el ganador del Oscar al mejor actor en 2009 por Milk se encuentra en esta capital, entonces salió a relucir el nombre del país, el terremoto de enero, la necesidad de ayuda y algunas cosas más.

Penn, de 49 años de edad y dueño de otro Oscar por Mystic River, golpeó a un fotógrafo en una rodilla y el tribunal del estado de California que lo juzgó, le permitió cumplir su condena en suelo haitiano.

Al mismo tiempo, sale a la luz el pedido de condena a una misionera de Estados Unidos que pretendió sacar 33 niños de manera ilegal de Haití.

Laura Silsby se llevaba a República Dominicana a 33 pequeños con la intención de abrir un orfanato y guarda prisión desde el 29 de enero pasado, en tanto el referido tribunal haitiano pide para ella seis meses de encarcelamiento. Solo seis meses, que comenzarían a contar desde que ingresó a la cárcel.

Unos toreros españoles realizaron una encerrona, cuyos fondos serían destinados a los damnificados del sismo en Haití y la prensa del país ibérico también se hace eco de su trabajo, incluso hasta de la escasa presencia de público.

Pero de las necesidades del Haití real, de la capital destruida, de las personas que duermen a la intemperie, de los miles que necesitan con urgencia un empleo o una vivienda, poco se publica.

sábado, 6 de febrero de 2010

Y Haití fue noticia


Un repaso a la cobertura del terremoto en los medios españoles

Y Haití fue noticia

Pascual Serrano/Diagonal/Rebelión
Y Haití fue noticia

El terremoto sucedido en Haití el 12 de enero ha generado su correspondiente avalancha informativa en los medios españoles que merece la pena analizar. Han dominado varios patrones criticables en la medida en que muestran un retorcimiento de la realidad o un desvío de la atención.
El primero de ellos sería el desplazamiento del objeto de la noticia, que deja de ser el haitiano para ser nosotros, es decir, las instituciones que envían ayuda humanitaria, las hazañas de los cuerpos de cooperación allí destinados o el destino de los españoles que se encontraban en Haití. ¿Por qué me debe interesar a mí más el destino de un español en Haití, que no conozco, que el de doscientos niños haitianos? Una imagen de la web de Público el mismo día del terremoto simultaneaba estos dos titulares: “Haití calcula que los muertos podrían superar los 100.000” y “España busca si hay víctimas e inicia el envío de ayuda”. Por víctimas entienden sólo españoles, los cien mil muertos no son víctimas, sólo son haitianos. La foto en portada de El Mundo, El País y Público el día 16 es la de un bombero vallisoletano con un niño haitiano. El resto de los días es similar (“Médicos españoles ayudan a nacer a un niño en un hospital de Puerto Príncipe y salvan a la madre”, El País 18-1-2010). Los testimonios son del primer mundo, de nuestro país: responsables de la agencia de cooperación española, bomberos españoles, enfermeros españoles...

martes, 2 de febrero de 2010

HAÏTI: Les autres catastrophes

JACMEL, 2 février 2010 (IRIN) - Dans la ville balnéaire de Jacmel, à 80 kilomètres de Port-au-Prince, la capitale haïtienne, les bâtiments coloniaux qui attiraient les touristes ont été parmi les premiers à s'effondrer le 12 janvier dernier.

 Quelques secondes après le tremblement de terre, 441 personnes étaient mortes, 21 000 habitants se retrouvaient sans abri et 183 écoles étaient détruites, d'après les derniers chiffres du gouvernement.

 Le 27 janvier, la route menant à Port-au-Prince n'avait été que partiellement dégagée, et les lignes téléphoniques venaient juste d'être restaurées.

 « Nous avons été éclipsés par l'attention des médias qui s'est concentrée sur Port-au-Prince », a dit à IRIN Zidor Fednel, représentant régional du gouvernement. Même la fréquence de radio sur laquelle les programmes financés par les Nations Unies annoncent les lieux de distributions alimentaires et diffusent les avertissements de santé publique ne peut toujours pas être captée à Jacmel.

 « Tout cela nous a maintenus dans l'ombre post-catastrophe de Port-au-Prince », a dit Jean Michel Sabbat, coordinateur technique du bureau du gouvernement pour la protection civile dans le sud-est. « Nous avons peut-être moins de dégâts et moins de besoins que d'autres zones affectées, mais les pertes sont tout de même énormes si on regarde l'ampleur du désastre ».

sábado, 30 de enero de 2010

Las duras imágenes de una tragedia La cobertura de la catástrofe de Haití ha incluido fotografías que no se vieron el 11-M o el 11-S. Los lectores preguntan qué criterios se aplican y hasta dónde es lícito llegar

EL PAÍS. MILAGROS PÉREZ OLIVA 24/01/2010/ Cuerpos mutilados, retorcidos, amontonados, colgados, atrapados, linchados... La catástrofe de Haití ha mostrado al mundo hasta dónde puede llegar el horror. Algunos lectores se han sentido incómodos ante tanta profusión de imágenes terribles y se han dirigido a la Defensora, bien para recriminarnos la publicación de alguna foto en concreto, bien para preguntar qué criterios se aplican en estos casos, pues no recuerdan que en la tragedia del 11-S, cuando un atentado terrorista derribó las Torres Gemelas de Nueva York, se publicaran en los medios imágenes de víctimas como las mostradas ahora de Haití. ¿Es que hay criterios distintos según el lugar donde se produzca la tragedia?, preguntan. La mayoría de los lectores que se han dirigido a la Defensora destacan y agradecen el gran esfuerzo realizado por el diario para dar una buena cobertura, tanto gráfica como escrita, y valoran la alta calidad de las imágenes obtenidas. Pero discuten la oportunidad de publicar ciertas fotografías en las que consideran que las víctimas aparecen en condiciones indignas.