Por Garry Pierre-Pierre*
La pérdida masiva de vidas e infraestructura en el país más pobre de América podría haberse evitado si se hubieran utilizado diseños y materiales resistentes a los terremotos, aseguró un estudio de cinco ingenieros civiles y ambientales de la Universidad de Washington, divulgado la última semana.
La inspección de la región afectada reveló que el terremoto, que causó la muerte a más de 200.000 personas y dejó a más de 1,5 millones sin hogar, no se debió a una falla superficial de la tierra, sino que fueron temblores más profundos los que causaron el derrumbe de los edificios y motivaron la mayoría de las muertes.
El equipo de ingenieros también concluyó que muchos de los edificios que resistieron al terremoto tendrán que ser derribados, porque los daños sufridos los hacen irrecuperables.
La inspección de la región afectada reveló que el terremoto, que causó la muerte a más de 200.000 personas y dejó a más de 1,5 millones sin hogar, no se debió a una falla superficial de la tierra, sino que fueron temblores más profundos los que causaron el derrumbe de los edificios y motivaron la mayoría de las muertes.
El equipo de ingenieros también concluyó que muchos de los edificios que resistieron al terremoto tendrán que ser derribados, porque los daños sufridos los hacen irrecuperables.