Pablo Gentili
RAÍCES DEL ABANDONO
Si el Haití de hoy parece estar condenado al olvido, la historia haitiana suele ser despreciada por quienes reducen los procesos históricos latinoamericanos a una sucesión de gestas heroicas comandadas por hombres ilustres. Así, se ignora que fue ésta la primera nación latinoamericana y caribeña a independizarse de un imperio colonial y la primera del mundo en abolir la esclavitud.
La algarabía del festejo bicentenario que invade nuestros países debería haber comenzado hace ya algunos años, cuando se cumplieron dos siglos de esa lucha por la libertad. Un acontecimiento que parece hoy, de cierta forma, incomprensible: un contingente de esclavos venció a las tropas de Napoleón
Bonaparte y asentó en América Latina los principios del reconocimiento igualitario entre los miembros de una nación; virtud que casi todos los países del continente reconocieron formalmente sólo medio siglo después y Brasil nada menos que 84 años más tarde.
La impertinencia le costó cara a los haitianos. Francia estableció severas sanciones económicas a su ex colonia, imponiendo el pago de 150 millones de francos-oro en concepto de reparaciones. Estados Unidos, nación también independiente, tratando de evitar que la insolencia haitiana se expandiera como la peste, también impuso sanciones económicas a la nueva nación, demorando más de medio siglo en reconocer la legitimidad de su gobierno. La cifra del castigo quizás pierda dimensión en su perspectiva histórica. Bill Quigley (2010) recuerda con propiedad que Francia vendió todo el territorio de Luisiana a los Estados Unidos por un poco más de la mitad de ese dinero: 80 millones de francos.