domingo, 28 de noviembre de 2010

MSF: Si Haití no toma medidas estructurales seguirá habiendo cólera


ENTREVISTA
Fuente: Silvia Ayuso (dpa) | 28/11/2010
Puerto Príncipe, (dpa) - El interminable reguero de enfermos de cólera que cada día llegan como pueden hasta los centros de tratamiento de todo Haití es la muestra más contundente de que este país está lejos de haber logrado contener una epidemia que había borrado de su memoria hace casi un siglo.
Y, según el coordinador general de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Haití, Stefano Zannini, a no ser que se tomen de forma urgente "medidas estructurales", será una imagen condenada a perdurar de forma indefinida en el país más pobre del hemisferio occidental.
"Hasta que no se tomen medidas medidas estructurales de mejora del acceso al agua potable, en mejoramiento de las condiciones higiénico-sanitarias, seguirán los casos así", advirtió Zannini en entrevista con la agencia dpa en una de las clínicas del cólera que su organización, que cuenta con un total de 21 centros para tratar la epidemia en todo el país, ha instalado en Cité Soleil, uno de los suburbios más pobres y violentos de Puerto Príncipe.
"El problema es que hoy en día estamos en un abordaje puramente curativo: la gente se enferma, llega a un centro cualquiera, se lo trata, se cura y vuelve", explica.
"El riesgo es que de un lado estés tratando a millares de pacientes y de otro lado siguen alimentándose las condiciones para que esa epidemia siga perpetuándose".
Tal como han repetido hasta la saciedad organizaciones no gubernamentales como MSF y organismos internacionales de la salud, el cólera es una enfermedad fácilmente tratable.
Eso sí, se requiere una actuación inmediata para frenar la deshidratación y contar con una infraestructura mínima que garantice a la población unas condiciones de vida salobres.
Algo que, en un país como Haití, donde buena parte de la población ni siquiera tiene acceso a agua corriente, es más fácil de decir que de hacer, reconoce el propio Zannini.
Son cuatro, considera, los puntos básicos para un tratamiento efectivo de esta enfermedad.
  • "Asegurarte de que la población tenga acceso a un punto de rehidratación, eso es lo más importante. Pero cuando no tienes acceso rápido a eso, se da la deshidratación severa y entonces viene el riesgo de fallecimiento. Ese es el primer problema".
  • "El segundo: el tratamiento de los cadáveres. Hay que estar seguro de que son descontaminados y enterrados correctamente".
  • "Manejo de desechos: se necesita un sitio donde meter todas las aguas sucias que se producen. Y acá no existe ese sitio. Se necesitan actores que tengan camiones y medios de transporte para transportar, vaciar esas letrinas y traer todo ese material a ese sitio. Eso no existe".
  • "La cloración del agua, ¿estamos seguros de que la gente tiene acceso a agua clorada, pura y potable? No", se responde a sí mismo.
"Son acciones muy básicas, en la mayor parte de los casos muy sencillas de hacer pero que (en Haití) siguen siendo bastante débiles y raras", lamenta.
La epidemia del cólera que ya se ha cobrado más de 1.600 vidas llega en uno de los peores momentos de Haití: tras el devastador terremoto del 12 de enero que dejó, además de más de 230.000 muertos, otros 1,5 millones de personas desplazadas y obligadas a vivir hacinadas en campamentos o casas semiderruidas y sin condiciones mínimas.
Prácticamente no hay candidato que aspire a lograr la presidencia del país en las elecciones que tienen lugar este domingo que no haya prometido convertir en su mayor "prioridad" el combate a la epidemia, si bien no todos han elaborado un programa claro para lograrlo.
Pero para Zannini, no hay tiempo siquiera como para esperar a la transición del poder el próximo febrero.
"Seguramente una inacción política en este momento podría ser dramática", alerta.
"Hay acciones muy concretas que se deben concretar y se necesitan, a pesar de estar al fin del mandato, acciones concetas y voluntad de reaccionar, porque si no vamos por mal camino", subraya.
Y esto es algo en lo que la comunidad internacional, que según ha denunciado insistentemente MSF no acaba de reaccionar ante la emergencia hatiana, no puede permanecer de manos cruzadas.
"Hasta ahora, la presión sobre las estructuras médicas ha sido tan fuerte que nosotros tuvimos que enfocarnos básicamente en la respuesta médica", explica.
"Pero, con todos los actores internacionales que existen en este país, se podía esperar una respuesta un poco más reactiva y masiva de la comunidad internacional, que no ha venido para nada"

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