martes, 23 de febrero de 2010

YOLETTE AZOR-CHARLES EMBAJADORA DE HAITÍ EN ESPAÑA "Ningún español sensato puede pensar que no es moral hacer turismo en Haití"


El país caribeño recuerda que la zona más turística, en Cabo Haitiano, no ha resultado dañada por el terremoto
ANA ARASANZ - 23/02/2010
El turismo también puede ayudar a Haití a salir de la desolación en la que ha quedado hundido tras el terremoto que ha causado al menos 250.000 muertos. Es el mensaje que intenta transmitir el país caribeño para salir adelante. Durante la pasada edición de Fitur, la embajadora de Haití en España, Yolette Azor-Charles, se esforzó por convencer al sector y a los viajeros de que la isla necesita ahora más que nunca a sus turistas. "Haití existe", clamaba entonces la diplomática.Hacer llegar ese mensaje no era ni es hoy todavía tarea fácil. Tan sólo una semana después del terremoto, las televisiones de todo el mundo mostraban la imagen de un crucero de la Royal Caribbean llegando a Lebadee, la zona más turística del país caribeño, y situada cien kilómetros del epicentro del terremoto. Algunos turistas se negaron a desembarcar porque la idea de disfrutar de un baño o de un cóctel mientras el país aún buscaba supervivientes de la catástrofe les producía rechazo moral. Y ese debate cruzó los límites de los camarotes.
La embajadora de Haití en España, Yolette Azor-Charles, muestra a El Viajero la sorpresa por ese debate. "Nadie entiende el porqué de esta polémica. Unos hablaron de cinismo. Pero si una persona tiene un hotel, ese hotel va a tener que hacer ahora frente a unas obligaciones que no tenía antes, como dar de comer a más gente". Además, Yolette Azor-Charles recuerda que "el 95% de las playas de Haití no están en la capital", Puerto Príncipe, y anima a los viajeros españoles a que vayan a Haití: "Ningún español sensato puede pensar que no es moral viajar ahora a Haití. Otros países han sufrido terremotos y catástrofes y han seguido funcionando para dar de comer al resto de la población. El sector del turismo es un gran intercambio para las culturas y también para la inversión", explica la diplomática.
"Haití existe"
Afirma la embajadora, que cada día hace frente a una repleta agenda de compromisos, que su mensaje en Fitur de "Haití existe" no fue una llamada a la desesperada para que el mundo no olvidara al país como destino turístico. "No, no fue desesperada. Había habido periódicos que pusieron que Haití no existe. 'Caos en Haití', decían. Era para recordar que el país no sólo tiene una sola ciudad, y que es un país que existe, que funciona. El catastrofismo puede funcionar para vender periódicos, pero no hay que decir esas cosas. Tengo que recordar que el 25% de la población ha sido afectada. Pero, ¿y el resto de la gente, qué pasa con ellos, cómo van a vivir, y las inversiones? Hay titulares que han dejado a la gente muy afectada".
El turismo representa para Haití el 30% de su actividad económica como promedio, aunque en algunas áreas llega a ser el 80, 90 o incluso el 100% de los ingresos, afirma la embajadora. Hasta ahora el país caribeño no dispone de un estudio sobre la incidencia del terremoto en el sector turístico de la isla. Las autoridades miran a Jacmel, una pintoresca ciudad a 40 kilómetros al sur del país, que ha sufrido daños considerables y que si esta pesadilla nunca hubiera ocurrido, ahora estaría celebrando su temporada alta con las fiestas de Carnaval.
Cabo Haitiano y Labadee
Una de las cosas que más preocupa a las autoridades haitianas es que el terremoto paralice el turismo en la zona norte del país, que no ha resultado dañada por el seísmo. Cabo Haitiano, con su proximidad a las playas del Caribe, ha sido siempre el destino más popular para la clase acomodada del país caribeño. Y Labadee, el destino más conocido por los turistas internacionales, y desembarco de la mayoría de los cruceros, sigue conservando intactos sus encantos. Labadee es un complejo turístico privado en manos de la compañía americana Royal Caribbean.
La embajadora también insiste en que los viajeros no tienen que preocuparse por la seguridad. "Haití no es peor que otros países del Caribe", asegura Yolette Azor-Charles, para quien el viajero puede encontrarse en Haití con las mismas probabilidades de atraco "que en una esquina de Nueva York".
Hospitalidad y unas playas de ensueño
Para Yolette Azor-Charles es difícil recomendar al viajero un paraíso en Haití por su condición de diplomática, pero señala que Port-Salut, un pueblo pequeñito situado en el suroeste de Haití, y tradicional destino para los haitianos que buscan tranquilidad, es uno de sus rincones favoritos.
¿Por qué escoger Haití y no otros destinos? Para esta diplomática, su país ofrece muchas cosas al viajero, pero las mejores son "la hospitalidad, la tranquilidad, la riqueza artística, con sus pintores, artesanía, creatividad. Y unas playas de ensueño"

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